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Trading Intradiario Bajo un Prisma Diferente

Un libro imprescindible para la formación en el ejercicio del trading específico de intradía en los mercados de futuros.

jueves, 10 de enero de 2013

Tendencia Lateral y Bandas de Bollinger ó de Volatilidad


 (Artículo original escrito en la antigua web de Aulafuturos el 4 de noviembre de 2009)

Las bandas de volatilidad ó “Bandas de Bollinger” son una de las herramientas más conocidas, y utilizadas por los traders.

Podéis encontrar copiosa información sobre las mismas en Internet y en cualquier publicación de trading, por lo que os ahorraré tratarlas aquí de forma extensa, pero sí quisiera resaltar algún uso menos popular.

Como sabéis, consisten en la representación de la desviación estándar (el promedio de desviación de los datos en relación con el promedio del mismo) en torno a una media móvil aplicada sobre las barras del precio. Dicho de un modo más simple, miden cuanto viene desviándose el  precio de la Media Móvil elegida durante el periodo analizado. 

Generalmente en sus opciones de instalación se incluye la variable o parámetro “periodo”, que es el periodo de la media móvil correspondiente, y también el parámetro “coeficiente” que no es sino un multiplicador de la Desviación Estándar que cada cual puede modificar según lo que pretenda mirar y obtener del indicador.

Pues bien uno de sus usos, a mi parecer muy interesante, es su utilización para localizar los tramos de tendencia lateral que tantos malos ratos proporcionan en intradía, y durante los cuales suelen generarse muchas operaciones negativas. De pocos puntos, pero negativas, con todo lo que ello acarrea de disgustos y sinsabores.

Generalmente las Las Bandas de Bollinger se aplican al precio y se dibujan en el gráfico como un canal de amplitud variable que lo envuelve, pero pueden aplicarse no solo sobre el precio, sino que pueden instalarse sobre un indicador de tendencia, por ejemplo el Macd, una de cuyas informaciones mas interesantes procede de la situación relativa entre sus dos líneas, la principal y la “señal”. Por ejemplo; si son divergentes, convergentes, o si su separación es grande ó pequeña, etc., o… si se “pisan” y discurren paralelas al nivel “cero”, lo que significa que la tendencia es lateral o muy poco intensa.

Os sugiero que instaléis unas Bandas de Bollinger sobre el Macd, dando el mismo valor y tipo de media al periodo de las Bandas que a la línea de señal. Es decir pisando o sustituyendo la línea de señal del Macd por la media central de las Bandas de Bollinguer. En cuanto al parámetro “coeficiente” de las Bandas, darle, como mucho, valor 1, es decir una Desviación Estándar completa, o bien algo menos, dejadlo en 0.8 por ejemplo.

De esta forma habréis creado un “camino” de anchura variable, que os indicará que “SOLO” conviene operar cuando la línea Macd circule por fuera de el. Por encima de la banda superior para largos, y por debajo de la banda inferior para cortos. Eso… y vuestra propia preparación y discernimiento, claro está. En trading no hay nada de magia ni conjeturas, y sí mucho de matemáticas y probabilidades.

En el gráfico siguiente tenéis un ejemplo en velas de 1 minuto del Dax. El Macd es de periodo 8 – 50 y 9 para la línea de señal ( si os sorprende el periodo es porque es el gráfico de un minuto y nos interesan tramos de tendencia sustanciosos).




miércoles, 2 de enero de 2013

Negocios Vs Trading

 (Artículo original escrito en la antigua web de Aulafuturos el 5 de noviembre de 2009)
 
Cada vez que oigo hablar de la “psicología del trading” me asalta la misma pregunta.

¿Por qué una persona decide hacer trading? ¿Por qué una persona decide independizarse e instalar un negocio sea del tipo que sea?

Veamos:  Las respuestas a esa pregunta deben ser muchas, y seguramente muy complejas. Yo no me creo preparado ni autorizado para contestarla con acierto, pero si creo que muchísimas personas, ya sea por sus circunstancias personales, sus inquietudes laborales ó sus aspiraciones personales ó cualquier otro motivo desean iniciar un negocio propio, y algunas ó muchas de ellas se deciden a ello.

Lo que me resulta llamativo es que cuando alguien toma la decisión de comenzar un negocio no repara en esfuerzos para valorar sus posibilidades de éxito. Cada cual según su medida y sus conocimientos, formación ó habilidades.

Antes de abrir, por ejemplo, un comercio, raro será el futuro comerciante que no valore y analice sus objetivos y posibilidades. Su conocimiento de la materia ó sus posibilidades de aprender. Su inversión. El estudio de los capítulos de gasto. Lo que espera ganar y cuanto tardará en comenzar a obtener beneficios. La elección del local donde residirá el negocio es materia fundamental. Su ubicación y las ventajas comerciales de la misma. La decoración y presentación de su futura imagen. Los gastos de establecimiento y el circulante que necesitará hasta la autosuficiencia económica.

Cuando por fin, todo ese análisis arroja un balance positivo es cuando el futuro empresario se lanza a su nueva empresa efectuando una inversión cuantiosa, frecuentemente financiada, con gran ilusión y escaso temor al riesgo. Seguramente cometerá pocos errores en el desarrollo de su negocio, y finalmente tendrá éxito.

Sin embargo es una auténtica multitud la que a diario se incorpora al trading, y me temo que muy pocos habrán completado su análisis previo. Especialmente me temo que no se completa en lo que se refiere a conocimiento del negocio y formación.

Quienes se inician en trading, según yo conozco, lo hacen frecuentemente como actividad complementaria a su propia profesión ó trabajo, aprovechando circunstancias como la posibilidad de operar en horarios convenientes ó ausencia de infraestructuras costosas. Esto está muy bien, claro está, pero esas mismas circunstancias es posible que minimicen el esfuerzo preparatorio, y que contribuyan a que la formación y el conocimiento del comercio que es el trading sean muy escasos. Que la preparación se limite a búsquedas en Internet, en los foros ó a la lectura de algunos libros. Muchas veces lo que se obtiene por estos medios es puro veneno. Una plaga de tópicos y creencias de escaso fundamento. Opiniones enfrentadas y muchas rutinas inútiles.

A veces pienso incluso, que hay malignidad ó intereses ocultos en esa desinformación permanente que alimenta la idea de que del trading no se puede vivir, pero que unos pocos afortunados, especialmente dotados, si son capaces de ello. Es como aquello de la “fiebre del oro” del Klondike que atraía a tantos a sabiendas de que solo muy pocos se harían ricos.

El trading es un negocio. Es difícil, por supuesto, como todos los negocios. Solo el conocimiento, la formación, la técnica y la experiencia pueden llevar a un negocio a buen fin.

La incertidumbre, la inseguridad y el desconocimiento son el origen de los problemas psicológicos en trading y en cualquier otro negocio.

El empresario sufre oscilaciones en su flujo de caja continuamente y sin pestañear, porque sabe cual es el rumbo de su negocio. Sin embargo muchos “autónomos del trading” se angustian al mas mínimo retroceso del precio, porque desconocen la tendencia y sus probabilidades, y por ello causan destrozos en su cuenta.

Se va más dinero por el cubo de basura de un restaurante que por las operaciones en falso de un Day Trader preparado.

Insisto. La formación y la experiencia ahuyentan los aspectos psicológicos del trading